Actividades
El entorno y ecosistema de Pedro Bernardo hace muy recomendable
la práctica del montañismo y el senderismo,
a pie o a caballo, por las veredas al risco de la Sierpe
(donde la leyenda cuenta de una culebra gigante que guarda
un tesoro), por el risco del Fraile o por la sierra de la
Cabeza Aguda, tanto por su vertiente oriental como occidental.
Se hacen también muy recomendables los paseos por los encinares
de Robledoso y Cantogordo (monumento megalítico) y la ribera
del río Tiétar. Por la garganta de la Eliza el charco del
hornillo con una cascada de gran belleza y todas sus gargantas
y arroyos solitarios.
Para quienes prefieren cabalgar, las rutas a caballo
son numerosas y bellas. Disponen de un picadero desde donde
se puede ir por vías de tierra, caminos públicos y veredas
de montaña y llano.
Las magníficas laderas y accesos para el ejercicio del
vuelo libre, permiten la práctica del Parapente
y Ala Delta, con excelentes pistas de salida, y posibilidades
de vuelo a distancia con buenas térmicas desde enero hasta
octubre.
Pedro Bernardo guarda, como todos los pueblos de Castilla,
unas devotas procesiones religiosas de Semana Santa.
El encanto de la arquitectura popular se ennoblece al paso
de las tradicionales imágenes. Es costumbre en el domingo
de Pascua de Resurrección se coma en el campo una sabrosa
empanada denominada comúnmente “El Pastel”.
La villa de Pedro Bernardo celebra la festividad de San
Roque el 16 de agosto. La misa y la procesión del Santo
adornado con ramos de albahaca son el detonante religioso.
Del lado profano tienen lugar diversos festejos
taurinos, las rondas, bailes y el popular “Pote”. Este último
consiste en un guiso de patatas a fuego “en caldero”, que
cada grupo de amigos o familiares degusta la noche de la
víspera de la fiesta de la Asunción de Nuestra Señora.
La festividad del Santísimo Cristo de la Vera Cruz es también
otra muestra de la devoción de los cuchareros. El día grande
es el 14 de septiembre, aunque el novenario suele comenzar
el día 5. Las fiestas se complementan con desfiles de charangas
y cabezudos, corridas de toros y capeas, bailes con orquesta
y el consabido pote.
Era tradición en esta villa que caballos enjaezados saliesen
a buscar a los toros, para conducirlos a los toriles, tradición
que en la actualidad se mantiene.
La Iglesia de Pedro Bernardo está debajo
de San Juan Advíncula y presenta un estilo renacentista
con retablo barroco. Está construida, como el resto de las
del Valle, en piedra de sillería. Data de inicios del siglo
XVII y fue edificada sobre una antigua ermita. Sufrió sus
mayores remodelaciones a lo largo del siglo XVIII con varios
añadidos y la torre nueva. Natural de esta villa balcón
del Tiétar, fue el eminente geofísico del pasado siglo Arturo
Duperier. Sus investigaciones sobre rayos cósmicos fueron
punteros y estuvieron a la vanguardia de la Ciencia durante
años. Un busto en su recuerdo corona el Mirador del Rollo.
La villa de Pedro Bernardo es una de las que mejor ha sabido
conservar el placer visual de la arquitectura popular
del Valle del Tiétar (por ejemplo el barrio de los Adobes
y las Casillas). Sus pasadizos y soportales con artesonados
de madera, sus preciosos balcones, los dinteles y solanas
dan un aire costumbrista a sus rincones. Este tipismo le
valió a Pedro Bernardo en los años sesenta que la serie
La Casa de los Martínez grabara en sus calles algunos capítulos.
Las vistas que ofrece el Valle en sus diferentes estaciones
y el carácter tradicional de sus calles, han convertido
a Pedro Bernardo en foco de atracción de fotógrafos y turistas.
La ubicación de esta villa serrana a 806m sobre el nivel
del Mar la hacen proclive al disfrute de diversos deportes
al aire libre. El senderismo puede ser practicado por los
encinares de Cantogordo o la garganta de la Eliza. Para
los amantes de la equitación o el ciclismo de montaña posee
parajes inigualables en su término municipal. En los últimos
años los aficionados al Parapente y ala Delta han descubierto
las magníficas laderas y vistas de esta villa, todo ello
propiciado por el acceso y la mejora de infraestructuras
existentes dando pie a la realización de pruebas de carácter
nacional. El benigno otoño de tonos ocres que disfrutamos
en el Tiétar, la suave primavera son complementos para el
ocio al aire libre en Pedro Bernardo.
La red de alojamientos de Pedro Bernardo es otra de las
más completas de esta Mancomunidad.
Cuenta con Camping “Balcón del Tiétar” compuesto de 67
parcelas, con edificio social y piscina. La oferta rural
de la localidad ofrece unas 50 plazas que periódicamente
son ocupadas.